El pasado 6 de julio de 2026 tuve el privilegio de asistir a la gala de los Fertility Care Awards, organizada por la European Fertility Society en el marco del congreso anual de ESHRE. Fue una noche muy especial para todo el equipo de Tambre.
Recibimos el reconocimiento a Best International Patient Care & Support, y nuestra compañera, la Dra. Laura García, fue distinguida como Best Fertility Doctor.
Podría hablar de la ilusión que supone recibir estos premios o de lo que representan para una organización como la nuestra. Pero, cuando terminó la gala, hubo una idea que no dejaba de dar vueltas en mi cabeza: los premios pasan, lo que permanece es la forma en la que hacemos las cosas.
Que una sociedad científica internacional reconozca el trabajo de Tambre es un motivo de orgullo, pero lo que realmente me emociona es el motivo por el que hemos sido reconocidos. No se trata de un premio a una tecnología concreta o a un procedimiento determinado. Es un reconocimiento a la manera en la que acompañamos a las personas que confían en nosotros en uno de los momentos más importantes de sus vidas.
En medicina reproductiva, la ciencia es imprescindible. La investigación también. Sin ellas no podríamos ofrecer tratamientos cada vez más precisos, seguros y eficaces. Pero siempre he creído que la excelencia clínica solo alcanza su verdadero sentido cuando va acompañada de una atención profundamente humana.
Quizá por eso este reconocimiento tiene un significado especial.
No es la primera vez que Tambre recibe un premio relacionado con la experiencia del paciente. En los últimos años, hemos sido reconocidos en distintas ocasiones por la calidad de la atención y el acompañamiento que ofrecemos. Lejos de hacernos pensar que hemos llegado a una meta, estos reconocimientos nos recuerdan que vamos por el buen camino y nos animan a seguir mejorando.
Nada de esto sería posible sin las personas que forman Tambre.
Médicos, embriólogos, enfermeras, psicólogos… y tantos profesionales que, desde distintos ámbitos, trabajan cada día con un mismo objetivo: que cada paciente se sienta escuchado, acompañado y atendido con el máximo rigor científico y la mayor cercanía humana.
También quiero felicitar especialmente a la Dra. Laura García, nuestra directora médica, por un premio que pone en valor su excelencia profesional, su compromiso con la medicina reproductiva y la forma en la que entiende el cuidado de los pacientes. Es un orgullo contar con profesionales como ella.
Cada nuevo reconocimiento nos recuerda que la confianza de nuestros pacientes se gana cada día. Con investigación. Con innovación. Con evidencia científica. Pero, sobre todo, con personas.
Porque, al final, la mejor medicina no solo se mide por los resultados que obtiene, sino también por la forma en la que acompaña a quienes depositan en ella su confianza.